Ir al contenido principal

Constelaciones y Eneagrama

14 marzo, 2025

Las Constelaciones familiares o sistémicas junto con el Eneagrama son las dos golosinas más atractivas tanto para el público como para el terapeuta novel. Ambas aluden de forma directa o indirecta a ese componente mágico que a todos (o a casi todos) nos fascina.

Pero precisamente por ello se han tornado dos herramientas de peligro ya sea por retraumatización o por rígida clasificación de estereotipos.

Procede pues aclarar el sentido y utilidad de ambas.

En primer lugar, poner de manifiesto que Constelar no es hacer proceso ni terapia, sino recurrir a una herramienta, un método, de probada solvencia cuando se dan las condiciones oportunas para “abrir el campo” y atender a posibles caminos de integración que hasta la fecha habían sido ignorados o negados.

Es decir, Constelar en el mejor de los casos será una experiencia que marque un punto de inflexión en la cicatriz de una herida, en el cierre de un diálogo pendiente o en la recolocación de unos roles no sanamente asumidos al abrir un mapa alternativo de vínculos al que dábamos por cierto e incuestionable.

La Constelación pasa por varias fases, no necesariamente sucesivas.

  • La inclusión de personas olvidadas, odiadas o menospreciadas que aparentemente han estado en un segundo plano, pero que en realidad, a nivel consciente o inconsciente, han jugado un rol determinante en la dinámica familiar o sistémica en cuestión
  • La reordenación de posiciones (o roles) que malogran el discurso fluido y natural de la vida. Los Ordenes del Amor que habla Bert Hellinger pretenden “corregir” abrogaciones que no corresponden (parentalización de algún@ hij@ que asume el rol de padre o madre, triangulación de afectos con hijos que contrariamente asumen o quieren asumir el rol de pareja…)
  • La asunción de equidad o naturalidad en el intercambio relacional. No podemos estar por arriba ni por debajo en una relación de adulto a adulto, ni de forma imperativa o manipuladora entre padres e hijos…
  • La integración de polaridades y/o singularidades. Toda Constelación debería apuntar a la comprensión, el perdón, la compasión… el ánimo AHIMSA de no herir, de limpiar vínculos y sanear antiguas heridas (con uno mismo o con otros miembros)

Pero insisto, en mi opinión, no es herramienta accesible a cualquiera. Como tampoco lo es el Eneagrama que arriesga entonces a convertirse en un horóscopo de cháchara entre pedantes “conocedores del tema”.

El Eneagrama sólo entiendo que es útil en terapia a fin de disponer de una primera guía indagatoria a explorar.

Pero, en fin, ese es ya otro tema tal vez motivo de otro post.

Más Podcasts en Spotify Terapia Existencial

Foto de Khamkéo en Unsplash

Comentarios (4)

💬 Comparte tu opinión

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *