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Disfruta de la abundancia.

31 enero, 2024

Marshall Rosenberg nos dice: “Cuando confundimos la necesidad con el deseo pensamos que eso sólo puede ser satisfecho por una persona determinada o de una manera concreta, y con ello nos limitamos hasta el punto de transformar la abundancia en escasez.”

Y yo me digo: “Cuanta sabiduría hay en esa frase!”

Todos tenemos nuestras propias debilidades, nuestras propias necesidades. Basta con repasar el anterior post “Imperiosa necesidad” para encontrar nuestros puntos flacos. Y está genial reconocerlos y expresarlos, porque mostrarlos libremente y sin expectativas evita el depender de la obsesión con nuestros deseos, antojos o arrebatos.

Y es que si no, la mente lo simplifica todo a un solo principio causal y a una única solución posible. Craso error. Empeñarnos en repetir algo que acabó su etapa, que ya no tiene sentido, nos aboca a un guion de vida de escasez y fracaso.

Dice el refranero “Cuando se cierra una puerta se abre una ventana.” Y así es, ese es el principio de la evolución y la fe en la abundancia. Asumirlo, entender que debemos actualizar constantemente nuestras aspiraciones, es la clave de la abundancia.

Si no puedo andar, mejor aprender a manejar la silla de ruedas.

Si no puedo ser feliz contigo, mejor abrirme a otras relaciones.

Si no puedo vivir sin tu aprobación, mejor me doy yo un notable.

Estés en la situación que estés reflexiona: ¿Qué hay de abundante hoy en mi vida? Céntrate en ello y aparca lo imposible.

Valora lo que tienes sin echar de menos lo que no tienes (o, aunque tú aparentemente lo ignores, no te conviene) y el Universo confabulará a tu favor. Es la magia de la vida. Cuanto más lo deseas menos lo tienes, porque la ambición ciega la convicción.

Y hay un ejemplo paradigmático de todo ello: ¿Cuántas parejas no podían quedar embarazadas y lo han hecho en cuanto dejaron de exigirse resultados y se abandonaron a un devenir divino?

Cuando dejamos de obsesionarnos por lo que NO tenemos y nos centramos en lo que SÍ disfrutamos, el deseo se transforma en disfrute y la escasez en abundancia porque nos dejamos guiar más por la confianza, la intuición y la alineación de las circunstancias.

Estar atentos a lo que nos está diciendo el cuerpo, la sensación y el sexto sentido nos abre a vivir en la abundancia. Pero lo dicho, hay que soltar el rígido deseo y estar atentos a lo que nos susurra la vida.

Foto de dominik hofbauer en Unsplash

Comentarios (2)

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